Afección de los Desastres Naturales y Desarrollo de Nuevas Infraestructuras en Haití
| Trabajo sobre SIG | |
|---|---|
| Título | Afección de los Desastres Naturales y Desarrollo de Nuevas Infraestructuras en Haití |
| Autores | Blanco Villarroel, Javier
González Barbado, Adela Hernando Cabrero, Álvaro Nuñez García, Jorge |
| Asignatura | Sistemas de Información Geográfica Aplicados a la Ingeniería Civil |
| Curso | |
| Este artículo ha sido escrito por estudiantes como parte de su evaluación en la asignatura | |
El objeto del estudio puede dividirse en dos cuestiones principales, por un lado se han analizado las zonas de afección de las numerosas fallas existentes en Haití, en el caso de producirse un sismo en una de ellas, y se han añadido variables como la población y las carreteras para así conocer aquellas zonas idóneas dónde se deberían construir las infraestructuras sanitarias o de refugio. Por otro lado, se han comparado los resultados obtenidos entre sí, así como con la situación del país previa a los daños causados por el reciente huracán Matthew.
Una fase previa consistirá en una descripción de las infraestructuras presentes en la zona antes del terremoto del 2010, de magnitud 7 en la escala Richter, la repercusión de éste referido a edificios, hospitales, colegios y otras dotaciones dañadas o destruidas; y la construcción de los nuevos equipamientos infraestructurales tras la catástrofe, centrados en la zona de Puerto Príncipe para una mayor claridad.
Seguidamente, se procederá de igual modo al análisis descrito en el que se valorarán el relieve, el mapa geológico, las fallas, las carreteras y la población del país. Por último se hará una evaluación georreferenciada de los daños para una efectiva disposición de cuerpos de emergencia y, posterior rehabilitación y reconstrucción con la búsqueda de puntos con el menor daño posible en los cuales sería conveniente situar las dotaciones más necesarias en los casos de emergencia, así como establecimiento de refugios en aquellas zonas que destaquen como las más seguras del país frente a una catástrofe natural.
1 .-Introducción
Haití, con una superficie total de 27.750 km² y 9.386.165 habitantes, es considerado el país más pobre del continente americano, en que al menos un 65% de la población vive por debajo del umbral de pobreza, y cuya esperanza de vida no supera los 50 años. Las condiciones de vida y salud son las más precarias del mundo, habiendo al menos un 47% de los haitianos con desnutrición crónica. La vida social y comercial se desarrolla en plena calle, donde se deambula, se duerme, se come…, la mayoría no tiene empleo y muchos de ellos tienen a su cargo un número importante de hijos, de los cuales un 80% está sin escolarizar.
Esta situación de precariedad y pobreza se ve agravada fuertemente por los desastres naturales que le acontecen, por las alrededor de 14 fallas que conforman parte de la superficie de la isla, así como su situación geográfica, que localiza al país en una posición de peligro frente a los huracanes tropicales. Éstos destrozan las precarias infraestructuras que encuentran a su paso sin dejar vivienda, hospital o colegio habitable o útil para refugio.
Todo ello lleva a pensar en un análisis de las zonas en las que se deberían construir dotaciones importantes y de emergencia, sin embargo, la digitalización, modelización y estudio de ello es bastante pobre. En consecuencia, teniendo en cuenta consideraciones en el relieve, la localización de las fallas y el tipo del terreno se ha modelizado el daño que un sismo, para una valor medio en la escala Richter, podría producir consiguiendo localizar aquellas zonas más idóneas para el refugio o centros sanitarios.
Sin embargo, dada la situación de pobreza mencionada del país y su baja capacidad de inversión, una variable muy condicionante de proyecto son las carreteras presentes pues se busca que el acceso a estas zonas sea lo más fácil y rápido posible, así como lo más provechoso posible situándose en aquellas zonas donde la población sea mayor.
2 .-Metodología
La totalidad del trabajo se ha realizado con los datos encontrados y que nos ha facilitado la web del MINUSTAH (Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización en Haití), organismo dependiente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, en la que hemos encontrado mapas de población, regiones del país desde el nivel de los Departamentos (lo que aquí serían las Comunidades Autónomas) al nivel de Secciones Comunales, división regional que podría ser equiparable a los Municipios, orografía del terreno en todo su territorio, mapas de carreteras, mapas de fallas y su afección, mapas de ciudades, edificios de Puerto Príncipe, edificios destruidos tras el terremoto de 2010, mapas hidrográficos y de los lagos, geología del país localización de aeropuertos, mapas de daños del terremoto etc.
2.1 Estudio de los daños del terremoto en 2010.
El terremoto fue registrado el martes 12 de enero a las 16:53 hora local, siendo el más fuerte producido desde 1770, con epicentro a 15 km de la capital del país, Puerto Príncipe, y tuvo una magnitud de 7’3 Mw a una profundidad de 12 kilómetros que se sintió con una intensidad de grado IX en la escala sismológica de Mercalli.
También se dieron seis réplicas inmediatamente posteriores, pero fue descartada la posibilidad de tsunami en la zona. No obstante, a las pocas horas uno de mínimas dimensiones fue registrado y mató a cuatro personas, así como al menos otras 26 a las nueve horas de producirse. Los efectos de éste se percibieron en otros países como Cuba, Jamaica y República Dominicana, provocando evacuaciones preventivas.
Entre las consecuencias más importantes del terremoto encontramos el colapso de numerosas viviendas y de las líneas telefónicas, inhabilitando cualquier tipo de comunicación, junto con el derrumbamiento de algunas edificaciones más sólidas como son las unidades gubernamentales entre los cuales destaca el Palacio Nacional. Además la asistencia sanitaria quedo totalmente bloqueada por el colapso de muchos de sus hospitales o la falta de personal o medicinas en ellos. Por ello, los heridos fueron trasladados al país colindante, República Dominicana, llegando caravanas al hospital de Jimaní, mientras que autobuses desde Puerto Príncipe llegaban al Hospital General Meleciano de Santo Domingo. El personal médico cubano, que se trasladó allí con motivo de la catástrofe, atendió a alrededor de 700 heridos.
Los cuerpos recuperados a fecha 25 de enero superaban los 150.000, pero no fue hasta un año después cuando el primer Ministro confirmó que el número de fallecidos alcanzó 316.000, 350.000 heridos y más de 1’5 millones de personas sin hogar. Todo ello llevó al sismo al ser catalogado como una de las catástrofes humanas más graves de la historia.
Se muestran las zonas de influencia desde el epicentro, con coordenadas UTM 18N 769834 2042032 (en decimales -72.445194°, 18.451389°), a 10, 25, 50 y 100 km, así como imágenes de los edificios destruidos en Puerto Príncipe.
2.2 Análisis de la situación del terreno.
Para el desarrollo de nuestro estudio decidimos trabajar con las capas de la población, el relieve, la geología, las carreteras y las fallas para poder hacer un análisis de los aspectos más representativos del terreno, incluyendo lo las dotaciones desarrolladas para la movilidad, y por último considerando dónde se sitúan actualmente los núcleos urbanos, con el objetivo de buscar zonas menos vulnerables a los terremotos, pero que estén a una distancia relativamente pequeña, para un factible traslado de la población a otras zonas con menos probabilidad de ser destruidas que además fueran lo más cercanas posible a los viales y beneficiasen al mayor número posible de ciudadanos.
De este modo, primeramente procedemos a analizar cómo es el terreno y la orografía de Haití mediante el estudio de la capa ráster del relieve, continuando con el mapa geológico y el mapa de fallas (estos dos últimos archivos vectoriales).
En primer lugar hemos evaluado la calidad geológica para garantizar un buen sustrato en el cual situar nuestras estructuras de seguridad. Para ello hemos obtenido un mapa geológico cuyas tipologías predominantes en cada región aparecen a muy grandes rasgos, es decir, muestra capas de cientos o incluso miles de hectáreas de extensión. Por ello, a la hora de construir en una de ellas deberíamos realizar un estudio mucho más preciso ya que en la realidad los estratos geológicos varían de uno a otro en cuestión de pocos metros y no existen regiones de varias hectáreas en las cuales exista un único litotipo.
En función de los litotipos existentes hemos asignado valores a cada una de estas regiones basadas en la capacidad portante que suele poseer cada estrato, aunque hay que puntualizar que no tenemos la información necesaria para precisar los valores geotécnicos de cada zona en particular, ya que estos varían para un mismo litotipo en distintas situaciones. Asumiendo estas imprecisiones como inevitables hemos puntuado con 3 los sustratos de muy baja capacidad portante (arenas, lapilli volcánico, piroclastos…), con 5 las de capacidad baja (principalmente aluviones), con 6-7 las de buena calidad (estratos marinos, calizas, sedimentarias) y con 8-9 las de excelentes cualidades geotécnicas (plutones, rocas graníticas…).
En segundo lugar, hemos analizado el relieve, determinando la pendiente existente en cada punto para así determinar qué zonas resultarían más accesibles para evacuar hacia ellas. Con este objetivo hemos asignado una puntuación a cada punto del terreno en función de su inclinación. Ésta varía en una escala continua de 1 a 10 y es inversamente proporcional a la pendiente del terreno. Hemos decidido adoptar este criterio debido a que para un país en vías de desarrollo, como es el caso de Haití, es mucho más económico construir las estructuras y los accesos a las mismas en terrenos poco escarpados. Además de ello, la movilización será mucho más rápida si los puntos de ayuda se encuentran en zonas planas.
Una vez más queremos aclarar que el mapa de relieve en formato ráster que hemos utilizado para analizar el terreno tiene una precisión muy baja (240m el píxel) debido a que para trabajar con el relieve de un país entero necesitábamos un mapa de poca resolución.
Por último hacemos un análisis de la influencia de las fallas. Para ello usamos el mapa de fallas obtenido del MINUSTAH, que es un archivo shape vectorial, hacemos unos buffers de cuatro distancias fijas (1, 5 ,10 y 20 km). Evaluándolos en función de que cuanta más distancia haya a la falla, menos vulnerable es la zona de sufrir daños por sismos; y al revés, si está más cerca, más vulnerabilidad y posibilidad de daños. Se la asignan valores de 1, 3, 5, 7 y 10 a los intervalos de distancia, siendo 1 muy poca repercusión del daño (10%) y 10 alta repercusión de los daños y gravedad de los mismos (100%).
2.3 Distribución de la población y las infraestructuras.
La población en Haití se encuentra fuertemente concentrada en los núcleos urbanos, planicies costeras y valles. De ahí cabe destacar las dos grandes ciudades de Puerto Príncipe (capital del país, situada en el departamento Oeste) y Gonaïves (departamento Artibonito).
Los 9.386.165 habitantes se encuentran organizados en departamentos (primer nivel administrativo), tal y como se muestra en la imagen de la izquierda según la distribución administrativa de primer nivel.
Un análisis más detallado al tercer nivel administrativo nos lleva a la división de la población de Haití, que figura ten la imagen de la derecha, en función la distribución administrativa de tercer nivel.
A continuación se adjunta una tabla con la población de Haití por regiones:
Al igual que las otras temáticas estudiadas, se han asignado valores entre cero y diez mediante una escala lineal según el número de habitantes de la zona. Cuanto más alto el valor, mayor es la población.
Además del estudio de la distribución de la población buscando la menor distancia de traslado para el mayor número de personas posibles, se ha considerado conveniente un análisis de la accesibilidad de las carreteras del país para asegurar el acceso a los refugios, centros de evacuación y sanitarios.
Hemos situado cada una de las carreteras, viendo como éstas se concentraban en el distrito Oeste y la zona Norte, y se han delimitado áreas en las que se pueda encontrar viales a 1, 5, 10 y 20 km mediante el empleo de la herramienta buffer. De forma general, se puede afirmar que existe una buena localización, pues la mayor parte del país conforma una buena o muy buena distancia a las carreteras, estando entre 1 y 5 km.
Únicamente en la Île de la Gonâve y en el centro del país se dan zonas mal comunicadas con este modo, es decir, áreas cuya distancia a la carretera más cercana alcanza los 20 km, viaje que podría considerarse demasiado largo para una situación de emergencia. No obstante, no existe ningún punto en el que el viaje superase los 20 km.
A continuación se ha dotado a cada una de estas zonas de un valor numérico que nos facilite la evaluación final, partiendo de un valor 10 para aquellas zonas que no superasen el kilómetro, pasando por 6, 4 y 2 para 5, 10 y 20 km respectivamente. Los resultados de este análisis se muestran en el anejo ‘Accesibilidad por Carretera’.
Por último, se han rasterizado las capas de acuerdo con esos valores obtenidos y aportados, para finalmente aplicar los coeficientes correspondientes como se verá más adelante en el resultado final y sumarlos a los valores de calidad del territorio de las otras capas.
2.4 Análisis estadístico de los mapas obtenidos.
Con las capas obtenidas en los procesos de los apartados anteriores, hemos decidido hacer una evaluación progresiva de los datos. Para ello vamos a introducir un proceso de tres pasos en el estudio. Como primer avance haremos una evaluación de datos puramente geográficos, en los que incluimos el mapa geológico, el de relieve y el de las fallas. Posteriormente le añadimos la capa de la accesibilidad según las carreteras para tener una visión de la facilidad que existe para llegar a las distintas áreas del país.
Por último le hemos añadido a este análisis, que estamos realizando con capas ráster de 5000 por 5000 teselas para poder evaluar correctamente los datos, la de las poblaciones y la localización de las mismas. Así obtenemos un mapa que nos muestra las mejores zonas de actuación en función del territorio, de cómo está infraestructurado y de dónde se halla hoy en día la población.
Profundizando un poco más en cómo se han realizado estos estudios, explicaremos que para la unión de las capas ráster que contienen los datos que hemos tratado y clasificado en cada una de las vectoriales, hemos hecho una suma ponderada en base a unos criterios establecidos previamente basándonos en la importancia que tiene cada indicador en los daños que pudiera causar un terremoto.
A modo de ejemplo diremos que las fallas tienen una mayor importancia en un posible terremoto que el relieve del terreno. El resultado de estas valoraciones se muestra en la tabla siguiente.
De esta forma establecemos unas ecuaciones para realizar el álgebra de mapas, que serán, obedeciendo a los porcentajes de la tabla anterior:
1. Estudio sobre tres indicadores:
V = (G ∙ 0'35 + (10 - F) ∙ 0'5 + R ∙ 0'15) ∙ E
2. Estudio sobre cuatro indicadores:
V = (G ∙ 0'24 + (10 - F) ∙ 0'4 + R ∙ 0'12 + C ∙ 0'24) ∙ E
3. Estudio sobre 5 indicadores:
V = (G ∙ 0'18 + (10 - F) ∙ 0'35 + R ∙ 0'09 + C ∙ 0'18 + P ∙ 0'2) ∙ E
La variable “V” define el valor del indicador agregado en cada punto del territorio, mientras que cada una de las letras corresponde a una capa según aparece en la tabla del valor porcentual de los indicadores. La de las fallas entra en las fórmulas como (10 - F) pues el análisis realizado de ésta obedece a criterios de peligrosidad, y las demás a criterios de accesibilidad o de características favorables, por lo que al evaluarla como 10 menos el valor de la peligrosidad, estamos introduciendo un valor de estabilidad en la ecuación, acorde con los demás aspectos.
La variable “E” que aparece al final de cada una de las 3 ecuaciones corresponde a una capa que llamamos ‘Estabilizador’. La necesidad de introducir este valor se debe a que en la evaluación hecha sobre el relieve y sus pendientes, le hemos asignado un valor 10 a terrenos llanos, por lo cual el programa asigna a todo lo que es extensión oceánica dicho número, lo cual trastocaría los resultados. Es por ello que se introduce una capa ráster más en la ecuación que contiene valores 1 en las zonas de tierra firme y valores 0 en las de océano consiguiendo limitarnos únicamente al terreno, sin que la influencia del mar nos perjudique en el estudio ni modifique el resultado que se obtendría en la isla de forma correcta.
3 .-Resultados
3.1 Localización de las zonas seguras para distintas variables.
Dado el tratamiento de los datos que se ha realizado, podemos sacar varias conclusiones:
A. El análisis del territorio de Haití muestra una gran dispersión de zonas con una alta calidad del terreno según la evaluación del relieve, el geológico y las fallas, siendo la más continua en calidad la que abarca casi por completo la totalidad del Departamento Nord-Est, además de una amplia zona en el Nord-Ouest, en la central de Artibonite, por el este de Grande-Anse y, asimismo, la totalidad de la Île de la Gonâve, isla que se ubica en frente de Puerto Príncipe.
Fijándonos en la zona donde se encuentra la capital en la que se concentran un millón habitantes, representantes de un 7% de la población total del país en un espacio muy concentrado (36 km2 de un total de 27.750, un 0’13% del área total del país), vemos como una zona en el que la calidad del terreno no es óptima y que tiene una de las fallas de más actividad del país a muy poca distancia, se localiza una gran parte de la población, que por tanto corre permanentemente un gran peligro de sufrir los efectos de un terremoto como el de 2010 de nuevo.
Debemos destacar que en este mapa los valores obtenidos van desde el 0 hasta el 9’3, es decir, no hay ningún punto del país que sea “perfecto” y tenga un 10 exacto, en el que coincida geología óptima, peligrosidad por fallas nula y terreno llano. Aun así, las zonas anteriormente descritas se acercan bastante a este valor de calidad óptima del terreno.
B. Por otro lado, el segundo análisis realizado, donde se incluye la influencia de la existencia o no de carreteras en el territorio nos da una información un poco más clara de las mejores zonas para reubicar a la población de Haití, en caso de decidirse por esa medida, en pro de evitar catástrofes humanas como la acaecida en 2010. Vemos que la zona norte de la región Nord-Est sigue estando en valores altos de calidad y nivel de desarrollo, ya que fruto de los datos que se desprenden del mapa de carreteras del país es una zona con bastantes viales respecto, por ejemplo, a la zona central del país que sufre de una gran precariedad de infraestructuras. Las regiones de Nord-Ouest y Artibonite también mantienen en grandes zonas unos valores altos en este indicador. La zona este de Grande-Anse en cambio pierde un poco de valor, ya que se fragmenta en mayor medida debido a la menor existencia de carreteras en la zona, que se limita a un ramal por la costa y otro ligeramente más comunicada en el interior, a los que sumamos pequeñas vías de menor importancia.
Es llamativa la evolución de la Île de la Gonâve del mapa anterior a este, ya que tiene muy buena calidad del terreno en casi toda su extensión, sin embargo no tiene demasiada infraestructura viaria construida, cuando es claro que se trata de una zona menos peligrosa para vivir.
Al igual que en al apartado anterior, se destaca que el mapa tiene valores entre 0 y 9’52, no llegando del mismo modo al valor 10 o nivel de desarrollo óptimo, pero quedándose bastante próximos y mejorando los anteriores ligeramente.
C. Por último cruzamos todas las capas entre sí según la última fórmula del apartado 2.4 del presente texto y que recoge el análisis de todas las variables que hemos considerado. En este caso los resultados oscilan entre 0 y 9’28, lo que de nuevo no da ningún punto “perfecto”, pero es bastante cercano.
Vemos como al introducir el factor de la población siguen apareciendo zonas en los departamentos de Nord-Est, Artibonite y Nord-Ouest con unos buenos valores de entre 7 y 9’28, pero en general éstos son bajos, encontrándonos zonas del país que no superan el 1’5 sobre 10. La zona de mayor extensión se encuentra en valores entre 4’7 y 7, lo cual no alcanza a ser un mal resultado, pero hay que tener en cuenta que en ese ámbito se encuentra Puerto Príncipe, que fue con una inmensa diferencia la zona más dañada por el terremoto de 2010. Bien es verdad que el peso que adquiere esa zona por efecto de la población es muy grande, pero volviendo al mapa de idoneidad del terreno (o incluso al de las fallas), vemos como la ciudad tiene unos indicadores de peligrosidad bastante altos por la existencia de una gran falla que prácticamente pasa por el centro de la ciudad.
Por otro lado, vemos como la Île de la Gonâve ahora sólo tiene valores de calidad buena, es decir, máximo 7, dado que la población de la isla es bastante escasa, concretamente 79.000 personas para un área de 743 km² (106 hab/km²), mientras que en Puerto Príncipe viven un millón en 36 km² (30.000 hab/km²). A pesar de ello destacamos que esta isla no es en absoluto una mala localización para establecer asentamientos.
3.2 Comparativa con la situación actual del país.
Vemos en el estudio completo como los departamentos con mayor concentración de áreas con una evaluación muy buena son el Nord-Est, Nord-Ouest y Artibonite, existiendo en este último una de las ciudades más pobladas y grandes de todo el país, aunque la situación geográfica de ésta, Gonaïves, no corresponde con aquellas zonas potencialmente buenas de su distrito. Sin embargo, a pesar de existir unas áreas de población en ellas, la mayoría son muy pequeñas dejando prácticamente todo el territorio desocupado. Es mencionable la existencia de aeropuertos cercanos a estas zonas de alta seguridad frente a los sismos como es el de Port de Paix situado al noroeste.
En el distrito Grand-Anse y Ouest podemos encontrar de nuevos estas zonas pero en menor medida, hallando en el primero pequeñas poblaciones costeras y en el segundo vemos como es coincidente con la ciudad de Puerto Príncipe.
En base a la temática del trabajo, se ha buscado la localización de los dos aeropuertos internacionales del país dada su importancia en las ayudas de salvamento desde otros países. Uno de ellos, el Aeropuerto Internacional Toussaint Louverture se encuentra en Puerto Príncipe, por lo que dada la importancia de ésta se considera una buena localización al contrario que el Aeropuerto Internacional de Cabo Haitiano pues se halla en un área evaluada como media. Adjuntamos un mapa de la localización de los principales aeropuertos del país, incluyendo los mencionados y otros nacionales relevantes. No obstante destacamos la existencia de aeropuertos, no marcados en el mapa ya que posiblemente permitan únicamente el paso de avionetas dado su reducido tamaño y escaso desarrollo, pues por estar localizados en zonas de evaluación sería conveniente su mejora.
En la imagen adjunta vemos como los hospitales principales del país no se encuentran en las zonas de mejor valor de seguridad, estando además muchos de ellos en áreas con valores medios. Destacamos también que de los diez hospitales que hay en el país cuatro no son propiamente del país, sino que están en la frontera con la República Dominicana y son gestionados por médicos dominicanos, pero prestan servicio sanitario a los ciudadanos haitianos ante la inexistencia de hospitales en Haití.
4 .-Conclusiones
A la vista de los resultados obtenidos en las tres etapas de estudio, podemos concluir que las mejores zonas para posibles nuevas poblaciones y asentamientos permanentes en Haití se localizan en amplias áreas de los departamentos Nord-Est, Nord-Ouest y Artibonite. Destacamos la relevancia de esta última zona por tener próxima una ciudad importante, Gonaïves, ciudad que cuenta con una población de unos 200.000 habitantes. Bien es verdad que al Norte de esta ciudad hay una extensa área de fallas activas, pero al sur encontramos una zona bastante amplia que, aunque tiene una geología mala, no tiene fallas activas en sus proximidades y es bastante llana, además de contar con carreteras ya desarrolladas en el interior de la región, próximas a la costa, que actualmente conectan Gonaïves con Puerto Príncipe. Es por ello que consideramos que esta zona sería una buena localización para posibles nuevos desarrollos de infraestructuras.
Del mismo modo podemos afirmar que la zona central del departamento Nord-Est es también una buena localización para establecer núcleos de población, puesto que tiene una estabilidad apropiada ante las fallas ya que se encuentra en su mayor parte a más de 20 kilómetros de las que pasan por las regiones norte y centro del país. Asimismo tiene unas pendientes bastante suaves tendiendo a la planicie, por lo que la facilidad de construcción es mayor. Además, cuenta en su zona norte con una bahía, la de Fort Liberté, con mucho potencial para la construcción de un puerto, que daría poder económico y desarrollo a la zona. En este emplazamiento se encuentra actualmente la ciudad de Fort Liberté, que con cerca de 20.000 habitantes es una ciudad de poca población, pero con una amplia zona de desarrollo para construcción de viviendas e infraestructuras a lo largo de toda la bahía para proporcionar seguridad y estabilidad a la población.
Por último vamos a destacar otro posible emplazamiento apropiado para el desarrollo de nuevas infraestructuras. En este caso se trata de la zona norte del departamento Nord-Ouest, con buenos valores en fallas y geología, pero un poco más escarpado, mostrando en el estudio final una calidad buena. Localizando los emplazamientos más poblados vemos que se encuentra la ciudad de Port de Paix, con 300.000 habitantes, bastante en comparación al resto de núcleos del país. Se podrían realizar nuevos emplazamientos en la zona, dado que se asume la existencia de infraestructuras sanitarias y se observa la de un aeropuerto.